Joseph Meredith - Losing It One By One (2012)
(via ideasviajando)
(via janienciso)
I love this so much
Increíble que teniendo un cielo tan hermoso, poca gente se detiene a observarlo .
(via reinadeuxmal)
(via conejosdeplasticina)
(via conejosdeplasticina)
Regla número uno en Tumblr: Si ves al creador en tu dash, instantáneamente lo tenés que rebloggear.
Estupido y sensual :3
(via conejosdeplasticina)
(via remolinodecolor)
No hay nada de extraño en esto porque desde un primer momento comprendí que estábamos vinculados, que algo infinitamente perdido y distante seguía sin embargo uniéndonos.
(via elcircodelasmariposas)
Para componer un corazón
es fácil hermano
agarrás el corazón lo partís así
le sacás el juguito
y antes de coserlo
lo rellenás con lo que quieras:
luciérnagas
piedritas
hojas de malva
cualquier cosamenos tristeza, claro.
Víctor Damián Cuello.
Instrucciones para dar cuerda a un reloj:
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes.
No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortázar